Qué son los gastos financieros y cómo deducirlos

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En el tejido empresarial, recurrir a la financiación externa es una práctica habitual para impulsar el crecimiento. Sin embargo, recurrir a capital de terceros implica asumir gastos financieros que impactan directamente en la cuenta de resultados.

La buena noticia es que Hacienda permite amortiguar este impacto. Gran parte de estos costes son deducibles en el Impuesto sobre Sociedades o en el IRPF. Conocer las reglas y los límites de esta deducción es clave para optimizar la carga fiscal de cualquier negocio.

 
Qué son los gastos financieros

Los gastos financieros son todos aquellos gastos que derivan del acceso a la financiación para el negocio. Aunque solemos pensar en financiación bancaria, los gastos financieros tienen tal consideración aunque el dinero se haya obtenido a través de otro medio que no sea una entidad bancaria, por ejemplo si se ha acudido al crowdfunding, o si se han emitido acciones o participaciones.

Los gastos financieros pueden convertirse en una carga financiera difícil de sobrellevar para las empresas, y pueden afectar a la rentabilidad del negocio. De ahí, la importancia de mantener controlados este tipo de gastos y valorar bien los mismos antes de solicitar cualquier financiación valorando el coste que esto puede suponer.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que estos gastos pueden ser fijos o variables. Los gastos financieros variables están directamente relacionados con el nivel de deuda que mantiene la empresa o el profesional, mientras que los fijos son siempre iguales, sin tener en cuenta la cantidad adeudada.

 

Tipos de gastos financieros

🏦

Comisiones Bancarias

Costes aplicados por las entidades financieras por la prestación de servicios y gestión operativa del capital.

Ejemplos: Apertura de préstamos, mantenimiento de cuenta, transferencias o emisión de cheques.

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Intereses de Deuda

El coste financiero más común. Es el porcentaje pactado con el que la empresa compensa al prestamista por el capital cedido.

Ejemplos: Intereses de préstamos bancarios, líneas de crédito, pólizas o financiación comercial.

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Costes de Emisión

Gastos derivados de acudir a mercados alternativos para buscar financiación mediante la emisión de bonos, obligaciones o acciones.

Ejemplos: Honorarios de intermediarios financieros, asesores legales y pago posterior de cupones.

💡 Dato clave: Estos costes pueden ser fijos (se mantienen estables independientemente del volumen de deuda, como el mantenimiento de cuenta) o variables (vinculados directamente al nivel de endeudamiento o la evolución de los tipos de interés).

 

Cómo deducir los gastos financieros

Anteriormente, hemos señalado que los gastos financieros son deducibles porque están directamente relacionados con la actividad de la empresa o del autónomo y, por lo tanto, deben constar en la contabilidad financiera.

Según la normativa del Impuesto sobre Sociedades, los gastos financieros netos se deducen con un límite general del 30% sobre el beneficio operativo del ejercicio o, en todo caso, hasta un importe mínimo de un millón de euros. Se consideran gastos financieros netos el exceso de los gastos generados respecto a los ingresos derivados de la cesión a terceros de capitales propios devengados en el período, excluyendo los señalados en los artículos 15 y 15 bis de la Ley del Impuesto de Sociedades.

🏛️ Criterio de la AEAT (Agencia Tributaria) para la deducción:
Límite del 30%
Sobre el beneficio operativo (calculado según el criterio de la AEAT desde el resultado de explotación, eliminando la amortización del inmovilizado y sumando ingresos por participaciones).
Mínimo de 1.000.000 €
Franquicia mínima que la AEAT permite deducir de forma generalizada durante el período impositivo, independientemente del volumen del beneficio.

 

Caso práctico: ¿Cómo funciona el límite en la realidad?

Para entender cómo interactúan la franquicia del millón de euros y el límite del 30% del beneficio operativo regulados por la AEAT, analicemos el escenario de una empresa mediana durante el cierre de su ejercicio:

Datos de la empresa:

  • Gastos financieros netos del año: 1.400.000 €
  • Beneficio operativo (EBITDA fiscal): 3.000.000 €

Cálculo de la de deducción:

  1. Al aplicar el límite del 30% sobre su beneficio operativo (3.000.000 € × 30%), el resultado normativo es de 900.000 €.
  2. Dado que la ley permite deducir el mayor de los dos importes entre el 30% o la franquicia general, la empresa se acoge al mínimo de 1.000.000 €.
🎯 Resultado fiscal: La empresa se deduce 1.000.000 € en este ejercicio. Los 400.000 € restantes que no ha podido deducir debido al límite no se pierden; la normativa de Hacienda permite trasladarlos para deducirlos en los periodos impositivos de los siguientes años.

Como demuestra el ejemplo, gestionar estos límites requiere una planificación financiera activa. No se trata solo de calcular el impacto al cierre del año, sino de mitigar los riesgos fiscales en el día a día del negocio.

 

Buenas prácticas de control interno para la dirección financiera

Para que los costes financieros no comprometan la rentabilidad ni generen fricciones con la AEAT, los departamentos de administración aplican tres reglas de oro en su rutina contable:

1

Separación nítida de cuentas

No mezcles los servicios bancarios operativos (comisiones, transferencias) con los gastos financieros derivados de la deuda pura (intereses). La AEAT los analiza de forma distinta.

2

Proyecciones de EBITDA trimestrales

Realizar simulaciones a mitad de año permite anticipar si vas a rebasar el límite de deducibilidad del 30% y ajustar a tiempo la estrategia de financiación.

3

Conciliación automatizada

El error al picar a mano extractos y facturas es la causa principal de descuadres contables. Automatizar la captura de datos elimina este riesgo de raíz.

Sin embargo, no son deducibles los gastos que deriven de deudas con otras entidades del grupo, que se hayan destinado a adquirir otras empresas del propio grupo, participaciones en fondos propios o para aportar capital a entidades del mismo grupo, salvo que se pueda acreditar que hay motivos económicos válidos para realizar esas operaciones.

En definitiva, es posible la deducción de los gastos financieros, pero hay límites, y la empresa puede deducirse cada año el mayor de los siguientes importes: el 30 % del beneficio operativo que haya obtenido o un millón de euros.

 

Debido a la complejidad de los límites que impone la AEAT, contar con registros contables transparentes y libres de errores es la única garantía para evitar sanciones y superar con éxito cualquier auditoría. Con Sabbatic, podrás llevar la gestión y el control de gastos de tu empresa de la forma más cómoda y eficiente evitando cualquier error por la inserción manual de la información.

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