Contabilidad de ingresos y gastos: la guía definitiva para blindar la salud financiera de tu empresa
El control de las finanzas es un factor determinante para el éxito o fracaso de cualquier organización. La contabilidad de ingresos y gastos es una de las herramientas clave para conocer la salud financiera de una empresa, permitiendo saber con exactitud si se está ganando o perdiendo dinero y cuál es el escenario real en el que se mueve el negocio.
En este registro se reflejan todas las entradas y salidas de efectivo para comprobar, de un vistazo, la situación económica de la compañía. Lo ideal es realizar este balance en tres tiempos: de forma mensual, cada trimestre y, finalmente, mediante un balance anual.
A continuación, analizamos los ratios financieros imprescindibles para interpretar la situación económica de una empresa y las fórmulas para calcularlos.
Índice
El análisis de los datos contables como imagen de la empresa
Es totalmente posible que en algún balance mensual se detecten pérdidas puntuales, las cuales suelen ser consecuencia de algún imprevisto o situación concreta. Por el contrario, generar ingresos no significa necesariamente que la estructura disfrute de una estabilidad real.
A lo largo del ejercicio económico se recogen multitud de datos contables que es necesario analizar y evaluar, ya que sirven de referencia para obtener una imagen objetiva de la situación de la compañía.
Para tomar el pulso definitivo a la salud financiera de la empresa, además de la contabilidad tradicional, es imprescindible evaluar distintos ratios financieros que indican la solvencia, la liquidez y la rentabilidad. De hecho, este último indicador se puede calcular y monitorizar a través del umbral de rentabilidad.
Ratios financieros o contables imprescindibles
Los ratios financieros los obtenemos tras el análisis contable de las cuentas anuales de la empresa y nos sirven para interpretar la situación económica-financiera. El análisis de los ratios es el método más indicado para analizar la salud financiera de la empresa.
Ratio de rentabilidad económica
Mide la capacidad del activo de generar beneficio, independientemente de las fuentes de financiación de la empresa. El beneficio que los activos han generado por cada euro invertido en la empresa. La fórmula para calcularlo es:
RAI = Resultado Antes de Intereses e impuestos / Activo Total
Interpretación: Cuanto más alto sea este porcentaje, mayor será la eficiencia de los activos de la compañía para generar valor.
Ratio de rentabilidad financiera
Mide la capacidad de la empresa para remunerar a sus accionistas. Relaciona el beneficio económico con los recursos necesarios para obtenerlo. La fórmula para calcularlo es:
ROE = Beneficio neto después de impuestos / Fondos propios
Interpretación: Un ROE elevado indica que la empresa está generando una gran rentabilidad con el capital aportado por los socios.
Ratio de tesorería
Mide la capacidad de solvencia de una empresa en el día a día, porque incluye entre los elementos activos sólo aquéllos que ya son disponibles o que están en la última fase del ciclo de explotación para convertirse en efectivo. La fórmula para calcularlo es:
RT = (Activo disponible + Realizable) / Pasivo corriente
Interpretación: El valor óptimo se sitúa en torno a 1. Si es menor, la empresa podría tener problemas para afrontar sus pagos más inmediatos.
Ratio de liquidez
Relaciona el volumen de activos corrientes y las deudas a corto plazo (se suele hablar de corto plazo en periodos inferiores al año). Generalmente, se considera que una empresa presenta estabilidad financiera si la diferencia entre ambas magnitudes es positiva. La fórmula para calcularlo es:
Ratio de liquidez = Activo Corriente / Pasivo Corriente
Interpretación: El ratio ideal oscila entre 1,5 y 2. Un valor por debajo indica riesgo de liquidez; un valor muy superior puede reflejar activos ociosos.
Ratio de solvencia
Mide la capacidad d e una empresa para hacer frente a sus deudas si necesita responder con sus activos. La fórmula para calcularlo es:
Ratio de solvencia = Activo Total / Pasivo Total
Interpretación: El nivel óptimo general se sitúa alrededor de 1,5. Indica si la empresa cuenta con suficientes activos para respaldar toda su deuda estructural.
Ratio de autonomía financiera (RAF)
Mide la independencia financiera de la empresa y trata de saber cuál es el nivel óptimo de endeudamiento. La fórmula para calcularlo es:
RAF = Recursos propios netos / Recursos ajenos
Interpretación: Un ratio equilibrado suele estar entre 0,4 y 0,6. Valores menores indican una dependencia excesiva de la financiación externa.
Tabla resumen: valores óptimos para analizar la salud financiera de tu empresa
Para facilitar el análisis, a continuación se recopilan los principales ratios contables, su fórmula simplificada y el rango ideal en el que debería situarse una empresa sana:
| Ratio Financiero | ¿Qué mide? | Valor Óptimo / Ideal |
|---|---|---|
| Tesorería (RT) | Solvencia inmediata (día a día). | En torno a 1,0 |
| Liquidez | Capacidad de pago a corto plazo (< 1 año). | Entre 1,5 y 2,0 |
| Solvencia | Capacidad de responder con activos a toda la deuda. | Alrededor de 1,5 |
| Autonomía Financiera (RAF) | Independencia frente a financiación externa. | Entre 0,4 y 0,6 |
El semáforo de la salud financiera: ¿en qué zona se encuentra tu empresa?
Para interpretar los resultados de forma rápida, se puede categorizar la situación de los ratios financieros en tres niveles de alerta:
🔴 Zona roja: riesgo de insolvencia o tensiones de caja
- Ratio de liquidez inferior a 1,0: el activo corriente no es suficiente para cubrir las deudas a corto plazo. Existe riesgo técnico de concurso de acreedores si no se toman medidas.
- Ratio de tesorería muy por debajo de 1,0: falta de liquidez inmediata para afrontar los pagos más urgentes del día a día.
🟡 Zona amarilla: alerta u optimización de recursos necesaria
- Ratio de liquidez superior a 2,5: exceso de activos corrientes. Indica la presencia de capital ocioso o dinero parado en cuentas que no está generando rentabilidad.
- Ratio de autonomía financiera por debajo de 0,3: elevada dependencia de la financiación externa y de las entidades bancarias.
🟢 Zona verde: salud financiera óptima y equilibrio
- Liquidez y solvencia estables (entre 1,5 y 2,0): la empresa cuenta con el respaldo suficiente para cubrir sus obligaciones estructurales sin ahogar su operativa diaria.
- Autonomía financiera equilibrada (entre 0,4 y 0,6): relación idónea entre los recursos propios y el endeudamiento estratégico.
La importancia de la precisión en los datos contables
De nada sirve calcular minuciosamente estos indicadores si los datos de base contienen errores. El picado manual de tickets y facturas de gastos suele generar duplicados, fallos en las cifras y descuadres que distorsionan por completo el balance mensual o trimestral de la compañía.
Para garantizar que el análisis de la salud financiera sea fiable, la automatización es clave. Las herramientas de digitalización certificada permiten extraer la información de los gastos en tiempo real, de forma exacta y sin errores humanos, asegurando que cada ratio refleje la realidad matemática del negocio.
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