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El papel del CFO en la ciberseguridad en la empresa

En un mundo digitalizado e interconectado, y más ahora que nunca por la pandemia y el la implantación del teletrabajo, la ciberseguridad es protagonista y los CFO (Chief Financial Officer) de las empresas juegan un papel muy importante en su mantenimiento, porque a medida que más procesos financieros se realizan de forma remota se deben implementar medidas de seguridad específicamente para la función financiera.

Por tanto, como el CFO está al frente de uno de los departamentos clave de la empresa y también de los más vulnerables en lo que se refiere a la ciberseguridad, tiene que tener conocimientos en la materia y aprovechar su rol de liderazgo para conceptualizar el riesgo en términos estratégicos, en definitiva, tiene que realizar un nuevo tipo de gestión del riesgo financiero. 

Además, es clave que tenga capacidad de previsión en temas relacionados con la seguridad cibernética, explorando todos los escenarios posibles, definiendo protocolos y trabajando conjuntamente con otros perfiles como responsables de IT, CTO y CISO para garantizar que se está bien preparado ante cualquier posible situación.

 

Cómo puede un CFO implementar la ciberseguridad en su empresa

Muchos procesos financieros se ejecutan a día de hoy de forma remota e incorporan algunos de los datos más sensibles dentro de una organización, incluidos los datos financieros de clientes y proveedores. 

Para que el CFO pueda llevar a cabo una correcta implementación y gestión de la ciberseguridad financiera de la empresa es importante seguir una serie de pasos:

  1. Prever. Desarrollar políticas y pautas que identifiquen las áreas en los procesos financieros más vulnerables. El objetivo principal es minimizar la posibilidad de que un ciberataque se complete con éxito.También tiene que garantizar que sus equipos estén formados en materia de ciberseguridad.
  2. Responder. Una vez definido el plan, el objetivo podría ser designar un punto de contacto al que todos los empleados pudieran informar en caso de amenaza y analizar así el impacto financiero del mismo.
  3. Revisar. Establecer políticas de gobernanza que fomenten controles periódicos sobre el estado de las medidas de ciberseguridad implementadas para los procesos financieros. De esta forma, se asegura que la organización se mantenga preparada y adaptada a la nueva realidad del lugar de trabajo.

Un objetivo del plan podría ser crear un equipo multifuncional de finanzas, IT y riesgo/auditoría que presente informes periódicos sobre el estado de la seguridad de los datos financieros.

 

La figura del CFO en la era COVID-19

Si el CFO o Director Financiero siempre se ha considerado como una figura fundamental en cualquier empresa, con la crisis del coronavirus se ha puesto aún más de manifiesto su importancia en todos los procesos clave y estratégicos de la compañía. 

Su rol tradicional de responsable de la planificación financiera y otros asuntos económicos, ha cambiado y ha aumentado su rango de actuación, teniendo que asumir nuevas habilidades y responsabilidades, como es el caso de los temas relacionados con la ciberseguridad, que le dan más protagonismo.  

Ante la situación provocada por el COVID-19 los CFO han tenido y tienen que ser clave en la digitalización de los procesos operativos de la empresa, promoviendo que tanto el departamento financiero como el resto sigan esta tendencia tecnológica, aportando información y redefiniendo escenarios que ayuden al resto de responsables en la toma de decisiones de forma ágil, que es la manera que demandan estos tiempos. Ejerciendo, en definitiva, un nuevo liderazgo. 

Según el informe publicado por Deloitte: ‘Gestión a través de COVID-19: seis imperativos para los directores financieros’, debe contar con las siguientes cualidades:

  • Integrador de departamentos. El papel del CFO se ha convertido inesperadamente en el de “pegamento” de la empresa, buscando un mayor trabajo en equipo y la interconexión entre departamentos en tiempos de trabajo en remoto.
  • Inspirador. En su día a día, el CFO debe buscar nuevas estrategias creativas para facilitar el éxito empresarial, sirviendo así de ejemplo al resto de compañeros de trabajo.
  • Comunicador. Con el objetivo de mantener a todas las partes informadas en asuntos tan importantes como la situación financiera de la empresa, el CFO debe comunicarse constantemente con todos las personas correspondientes, tanto a nivel interno como externo.
  • Emprendedor. Su análisis de escenarios y el manejo de abundantes datos e información le permiten ejercer una función emprendedora dentro de casa departamento, posibilitando una mayor eficiencia de los mismos y mejorando su preparación para el futuro.
  • Administrador del riesgo. El CFO debe suponer una pieza fundamental capaz de gestionar riesgos y servir como administrador de los recursos de la organización en épocas vulnerables como la que atravesamos en la actualidad.
  • Catalizador de la recuperación. En caso de crisis, el papel del CFO es el de desarrollar una planificación estratégica para el mercado y buscando una rápida recuperación de los activos de la empresa para mejorar su posicionamiento.

 

En Sabbatic acompañamos a los CFO de las empresas en sus retos de digitalización empresarial, garantizando siempre la máxima transparencia, seguridad y fiabilidad de los datos.